Para empezar con el hula hoop necesitas, ante todo, un aro que puedas controlar bien. Los aros más grandes y con buen agarre suelen resultar más fáciles para principiantes que los modelos pequeños y rápidos. El diámetro, el peso, el acolchado y la sensibilidad personal a la presión son factores importantes. El mejor aro para empezar no es automáticamente el más pesado, sino aquel con el que logras aprender el movimiento básico y practicar con regularidad.